Historias de sobrevivientes que resistieron y derrotaron al miedo

22/Nov/2010

Historias de sobrevivientes que resistieron y derrotaron al miedo

21-11-10
LIBROS: MEMORIAS DE GUERRA. TESTIMONIOS DE ÍTALO-URUGUAYOS QUE PADECIERON EL FASCISMO LIBERTICIDA El exilio compulsivo es, sin dudas, una de las experiencias más traumáticas y removedoras. «Memorias de guerra» es un dramático testimonio cuasi documental, que denuncia la barbarie de la violencia, el autoritarismo y la pobreza en paisajes de aguda devastación.
Hugo Acevedo
Este libro, cuya autoría compartida estuvo a cargo de las docentes de historia Daniela Garino y Stella Arrieta, narra conmovedoras historias de inmigrantes italianos radicados en nuestro Uruguay, que huyeron al horror de la violencia y el autoritarismo.
No en vano el título completo de esta obra es «Memorias de guerra: recuerdos, olvidos y silencios de italo-uruguayos». Se trata de una investigación que reúne más de una treintena de testimonios de sobrevivientes de la miseria, la barbarie y los delirios de grandeza de un megalómano: Benito Mussolini.
Con un criterio eminentemente didáctico que facilita la comprensión del lector, las escritoras reconstruyen inicialmente la escenografía de una Europa desgarrada por dos conflagraciones bélicas, que hicieron añicos los sueños y esperanzas de millones de habitantes de todo el continente.
Estos relatos -que naturalmente son todos reales- narran las traumáticas peripecias de personajes comunes y anónimos, con nula incidencia histórica.
Sin embargo, las decisiones políticas de una época de violencia los transformaron en víctimas propiciatorias de la salvaje represión, lo rigores de la guerra, el hambre y las más terribles privaciones.
Las autoras describen minuciosamente la «Italia de los entrevistados» y el ascenso al gobierno del fascismo, fruto de una secuencia de conflictos, disfuncionalidades sociales y de la patología de un líder ultra-nacionalista devenido en dictador.
Como en otros casos, queda claro que la clave fue la profundización de las contradicciones de clase, el desencanto colectivo, una suerte de vacío de poder y una aguda crisis económica y social, que siempre suele ser un terreno propicio para la génesis de las experiencias autoritarias.
Las docentes explican detalladamente el proceso que transformó a Italia en un estado totalitario, al mando de un hombre que se creyó un predestinado a la grandeza y el heredero de los césares de la antigua Roma.
Las atinadas reflexiones confirman que las dictaduras se nutren habitualmente de la historia, los presuntos pasados gloriosos y los mitos impresos en el imaginario colectivo.
Bien saben los uruguayos de esos delirios paranoicos, que fueron frecuentes durante el gobierno autoritario que asoló a nuestro Uruguay durante casi doce años.
En efecto, en nuestra experiencia doméstica el intento refundacional fue una malograda reforma constitucional, que procuraba parir una democracia tutelada por los militares e instituir un nacionalismo exacerbado y el odio a las ideologías presuntamente foráneas.
En Italia, esa pesadilla duró más de dos decenios, que sumieron a una nación culta y de rica historia en la postración, la humillación, el desprestigio y la pauperización social.
En los primeros tramos de este revelador trabajo literario, las investigadoras reconstruyen la demencial aventura de conquista del dictador, que pretendió reconstruir parte del imperio romano.
La anexión de territorios africanos fue la clave de esa irrefrenable compulsión colonizadora, que tuvo un alto costo en vidas humanas y cuantiosas pérdidas materiales.
Esas irreflexivas campañas militares, que fortalecieron el espíritu, inflamaron la pasión y alimentaron el nacionalismo de las huestes fascistas, fueron también la génesis del desastre.
Obviamente, queda demostrado que el peor error político fue el pacto y los compromisos asumidos con la Alemania nazi, que expusieron a Italia a dramáticas derrotas y a las represalias de los aliados coaligados contra el eje Berlín-Roma-Tokio.
Intercalado narraciones históricas con testimonios reales de sobrevivientes radicados en nuestro país, las escritoras reconstruyen la memoria viva de una nación devastada.
Ese pasado, que revive en cada relato, da cuenta obviamente del autoritarismo y de la guerra en sus facetas más críticas y estremecedoras: la salvaje represión, la violencia impune, la miseria y las dramáticas privaciones que afectaron particularmente a la población civil.
Hay intensos testimonios de hijos de italianos radicados en la región del denominado Cuerno de África, durante las campañas de conquista de Somalia y Etiopía (Abisinia).
En este caso, afloran los recuerdos de los problemas de adaptación a geografías y culturas radicalmente diferentes, en esas irracionales experiencias expansionistas.
Las crónicas, que se nutren de memorias en estado químicamente puro, evocan los bombardeos de fascistas y aliados contra la población y hasta la devastación provocada por la actividad de la propia resistencia encabezada por los partisanos.
En un paisaje de desolación y de insana violencia, a menudo no se llegaba a distinguir al aliado del enemigo, porque la ferocidad de los enfrentamientos no otorgaba concesiones.
Uno de los capítulos sin dudas más reveladores es el consagrado a la educación del régimen fascista, que reprodujo todos los estereotipos de un modelo autoritario: agitación del nacionalismo, aguda represión y un estricto control social. La recreación no soslaya la obsecuencia de la Iglesia Católica con el dictador.
Garino y Arrieta intercalan permanentes referencias a lo que por entonces sucedía en Uruguay: la dictadura de Gabriel Terra aliada a los totalitarismos derechistas, la fundación de organizaciones fascistas, la sesgada educación en los colegios italianos y el viaje de voluntarios a combatir bajo las banderas de El Duce.
Los treinta y cuatro entrevistados, que son identificados por nombre, edad, oficio o profesión, recuperan la memoria de la vida cotidiana durante la guerra, la persecución fascista, la presencia de las tropas alemanas, la caída, rescate, restitución, derrota y ejecución de Mussolini y la liberación concretada por los aliados.
Obviamente, hay recuerdos muy intensos de la actividad combativa y el heroísmo de los partisanos, cuya valentía resulto decisiva para la derrota de la dictadura.
Estos son historias desarrolladas en dos regiones geográficas Europa y América- en la medida que pautan el traumático trasplante de los exiliados rumbo a la ansiada utopía de una nueva vida lejos de la tierra natal.
La obra aborda también el amor en tiempos de pesadilla, recuperando conmovedoras historias familiares de sacrificio, estoicismo, renunciamiento y afectos dramáticamente amputados por la separación y la pérdida.
Los último cuatro capítulos están consagrados a la experiencia del exilio, que comenzó bastante antes de la guerra, siguió durante la pesadilla bélica y se intensificó cuando se selló la paz.
Los relatos reconstruyen un cuadro realmente impactante y desolador, signado por la pobreza, las privaciones, el desencanto y la desesperanza en el futuro.
Los testimonios establecen que la migración rumbo a nuestra América fue una experiencia singularmente compleja, a bordo de barcos de guerra reciclados que no ofrecían ni las más mínimas condiciones de comodidad para tan prolongadas y extenuantes travesías. Los pasajeros viajaron virtualmente hacinados.
Sin embargo, la mayoría de las versiones coinciden en destacar la solidaridad de los uruguayos y la numerosa comunidad italiana local, que facilitó la adaptación y la inserción social.
«Memorias de guerra: recuerdos, olvidos y silencios de ítalo- uruguayos» es un documento literario valioso, elocuente y removedor, que convoca a reflexionar sobre la violencia, la paranoia autoritaria, el lacerante trauma del exilio, el heroísmo, el valor, el amor y la inclaudicable entereza ética.
(Editorial Fin de Siglo)